Purificazione del fegato

Las ‘dietas’ de desintoxicación son específicas
y se disenan de acuerdo a edad, sexo y enfermedades o
aflicciones/necesidades específicas. Las prescripciones generales son de
poca eficacia y pueden traer complicaciones cuando no se conoce el
estado de salud del paciente (sobre-trabajo de órganos débiles, pérdida
de substancias nutritivas, etc.). En consecuencia, – asumiendo que vuestro
estado general es bueno y que vuestra intención es prevenir comparto con ustedes un drenaje hepato-biliar.

El higado participa activamente en todos los procesos metabólicos (anabolismo y catabolismo y es a través del mismo que la mayoría de los procesos desintoxicativos tienen lugar. Forzar eliminaciones con un órgano probablemente insuficiente, no parece razonable. El hígado acumula grandes cantidades de depósitos de colesteroles, sales minerales, toxinas, etc., que poco a poco, al deshidratarse, comienzan a formar incrustaciones que posteriormente solidifican, dando orígen a piedrecillas de distintos tamaños y consistencias, llamadas “cálculos”  o litiasis hepatobiliar.

Estos cálculos son concresiones de diferente densidad de colesterol
combinado con sales biliares y otras provenientes del sistema
circulatorio. Existen dos tipos de colesterol:  uno, considerado el
‘buen’ colesterol, tiene por función lubricar y proteger las paredes del
sistema arterial; si no existiera, las arterias serían rápidamente
desgastadas por el pasaje continuo de la sangre. El otro tipo de
colesterol, considerado ‘malo’, tiene por función recolectar  los
desechos metabólicos en circulación (toxinas, minerales etc.) para ser
posteriormente eliminados por la única vía de salida:
hígado>vesícula>intestino. Contrariamente a la opinión médica
convencional, los cálculos biliares naturalmente comienzan a formarse en
el hígado, que trata de desalojarlos a través de la vesícula. Cuando la
vesícula, (por muchísimas razones diferentes de persona a persona) no
logra enviarlos al intestino, las concreciones se sobresaturan,
cristalizan y en tal estado se las llama corrientemente “piedras”. Esta
es la famosa litiasis, que la medicina sólo detecta en la vesícula,
ignorando su orígen y almacenamiento en el hígado. Los adultos mayores
de 40 anos suele tener entre 2000 a 3000 piedras de diferentes tamaños,
colores y densidades en el hígado y los conductos biliares. Como la gran
mayoría de estas piedras tienen un núcleo o cubierta de colesterol, que
es una grasa, flotan en el agua y son claramente visibles. Las piedras
calcificadas, de alto contenido mineral y mayor densidad, no flotan. Un
hígado adulto, normal, debe producir entre un litro a un litro y medio
de bilis diariamente, bilis que es requerida por el intestino para
tratar el bolo alimenticio. Pero frecuentemente, los túbulos biliares y
el canal colédoco se obturan. Esto produce presión, inflamación y a
veces también dolor; además, en tales condiciones la producción de bilis
se reduce considerablente, lo que afecta también la digestión y
absorción de las substancias nutritivas. La limpieza del hígado/vesícula
mejora dramáticamente la digestión, que es la base de la salud general.
La mayoria de las alergias, alimentarias o ambientales, desaparecen.
Dolores difusos del hombro, del antebrazo, de la región cervical y
algunas migranas, también son erradicados luego de la limpieza y se
experimenta más energía y los característicos registros de bienestar.
Estos cálculos son detectados radio o ecográficamente sólo cuando han
endurecido, son de gran tamaño y han pasado ya a la vesícula,
produciendo los típicos síntomas de náuseas, vómitos y agudos dolores.
Las consecuencias son variables, desde digestiones difíciles,
flatulencia, retención de gases, estreñimiento/diarreas, hasta otras más
serias como artritis, reumatismo, problemas cardiovasculares, falta de
energía, etc., además de envejecimiento prematuro.
De lo anterior se desprende la conveniencia de comenzar cualquier tipo
de desintoxicación seria, con un adecuado drenaje del hígado y de la
vesícula. Esto puede lograrse de manera eficaz, simple, rápida, a muy
bajo costo y sin contraindicaciones, por el método siguiente:

2. El tratamiento. Ingredientes.
a) 50 gramos de Sales de Epsom, que puede usted
adquirir libremente en cualquier farmacia o droguería, probablemente
bajo el nombre de Sulfato de Magnesio (en latín, Magnesia Sulphurica), y
por un precio de alrededor de 2 euros.
b)Aceite de oliva extra virgen y de primera presión en
frío, ¼ de litro.
c)Tres a cuatro pomelos grandes, preferentemente de la variedad rosada.
Si no lo encontrara, el pomelo corriente puede también ser utilizado.
d)Una pajilla natural o plástica (de las utilizadas para beber de
botellas)
e)4 tabletas de Valeriana o cualquier otro producto herbario que relaje
y ayude a dormir.
Y éso es todo.

3. Procedimiento (24 horas)
Elegir para comenzar el tratamiento, un día adecuado, ideal el fin de semana, de manera que se pueda descansar y no ser interrumpido.
1)El Sábado. No tomar ningún remedio, vitaminas, nada. Desayunar y
almorzar lo que desée, pero no incluir ninguna forma de grasa (carne,
manteca, maní, aceites, etc.) y sin condimentos. Se puede usar sal
solamente. Esto hará que los jugos biliares aumenten en cantidad.
2)No comer ni beber nada después de las 2 p.m. (dos de la tarde)
3)Preparar las Sales de Epsom con anticipación. Poner cuatro cucharadas
soperas de las Sales en aproximadamente 3 tazas de agua mineral (3/4 de
litro) y revolver bien. Esta cantidad es suficiente para 4 ingestiones
separadas. Poner el frasco o recipiente en el refrigerador.
4)A las 6:00 p.m. (séis de la tarde) servir del producto anterior el
equivalente a una cuarta parte del total y beberlo lo más rápidamente
posible a través de la pajilla. El gusto es horrible, pero como dicen
los chinos, si sabe mal, hace bien.
5)A las 8:00 p.m. exactamente (dos horas más tarde), tome otra parte
como la anterior. Verá usted que a pesar de no haber comido desde las
2:00 p.m., no sentirá hambre.
6)Las horas indicadas son críticas para el resultado. Prepare ahora el
próximo paso. Exprima 2 pomelos, removiendo la pulpa con un pasador o
tenedor. Usted debería obtener ahora alrededor de una taza de jugo de
pomelos. Viértalo en algún recipiente o frasco con tapa o cubierta que
pueda cerrarse herméticamente. A este jugo, añada usted igual cantidad
del aceite de oliva. Asegúrese de que la cubierta está firmemente
cerrada y sacúdalo fuertemente hasta que se mezcle muy bien y adquiera
una consistencia casi acuosa.
Durante todo este proceso, vaya al excusado tantas veces como lo
necesite. Trate de ir también antes de las diez de la noche.
7)A las 10:00 p.m., y en su dormitorio y listo para acostarse, sacuda
nuevamente el frasco con la mezcla preparada anteriormente  y tome las
tabletas de Valeriana o su equivalente, ayudándose con la mezcla de
pomelo y aceite, usando la pajilla. Pero es importante que usted beba
esta mezcla de pié, al lado de su cama, para que una vez terminada la
bebida, pueda usted acostarse inmediatamente, de espaldas, manteniéndose
inmóvil por alrededor de 20 minutos. Trate de dormir y no se levante a
menos que necesite ir al cuarto de bano. Podrá posiblemente sentir el
pasaje de las piedras, pero no habrá dolor porque la válvula vesicular
estará abierta gracias a las Sales de Epson.
a) A la manana siguiente, a las 8:00 a.m. (ponga su despertador), beba
la tercera parte de las Sales con la pajilla. Si lo necesita, vaya al
cuarto de bano, pero le sugiero que se acueste nuevamente y se repose.
b) A las 10:00 a.m. (diez de la manana) tome la última parte de las
Sales. Elimine y repose.
c) A las 12:00 p.m. prepárese y beba el jugo de los pomelos restantes. A
la 1p.m. puede usted comer frutas que le apetezcan, pero no naranjas. A
las 2.p.m. puede usted almorzar algo ligero y nutritivo. FIN DEL
TRATAMIENTO.

Si usted tuviera el coraje de hacer este tratamiento (las sales de Epson
saben malísimas, pero la mezcla pomelo/aceite es agradable), debería
poder observar que la cantidad de materia flotante en el excusado
aumenta progresivamente, con residuos de varios colores, como
lentejillas verdes, naranjas, marrones, obscuras, etc. Todo esto
proviene de su vesícula e hígado. Las más obscuras, probablemente se
encontraban ya en el intestino. La coloración está dada por los diversos
pigmentos biliares. Flotan porque son principalmente grasa
(colesteroles). Habrá otras que tal vez usted no vea porque se han ido
al fondo. Estoy seguro que si usted pudiera estimar su número total,
éste sería superior en el peor de los casos, a 800.
Este tratamiento debería usted repetirlo un mes después, exactamente de
la misma manera. Y un tercer mes, si usted advirtiera que sigue pasando
gran cantidad de piedras, hasta que su pasaje sea mínimo o desaparezca.
Después, es aconsejable efectuar este proceso una o dos veces por año,
dependiendo del tipo de alimentación, edad, etc.
Este tratamiento de drenaje no tiene contraindicaciones.

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